Artista nuevo: Hausi Kuta

Soplan aires trasandinos, delicados y cargados de melancolía, que interpelan nuestros sentidos y nos enjuagan el rostro con su frescura. Conocemos a una banda chilena en pleno auge por el estreno de su segundo disco de estudio.


Ese día, en la ciudad de Concepción, tocaba la orquesta del colegio. Podemos hacernos a la idea de un conjunto bastante numeroso de músicos en ensambles de este tipo. A pesar de eso, tres jóvenes coincidieron y conectaron de una manera especial en esa jornada del 2014. Sus influencias los unieron, sus gustos los llevaron a seguir tocando juntos por fuera de la institución. Ese día el guitarrista Nicolás Sotomayor, el baterista Felipe Videla y el tecladista Alejandro Saenz decidieron formar un proyecto en común.

Rápidamente se mudaron a la capital: en Santiago no sólo conseguirían mayor proyección, sino que conocerían a Benjamín Walker. Walker se hizo cargo del micrófono y de la segunda guitarra. Los cuatro estaban preparados para darle vida a Hausi Kuta: era momento para empezar a componer, establecer su estilo y planificar el pronto ingreso a los estudios de grabación.

Rock sónico es la etiqueta que eligieron para su música. Con esta premisa, lanzaron Variaciones (2016), su primer disco de estudio, producido por Antonio Del Favero y Felipe Cadenasso (Matorral), y que cuenta con Fernando Julio, músico del tradicional grupo chileno Inti-Illimani, como bajista. Fue muy bien recibido por el público y por la crítica local, tal es así que fueron nominados a los premios Pulsar 2017 en la categoría de “artista revelación”.

En su propuesta predomina el lado más oscuro y nostálgico del rock alternativo. Con predominantes teclas y guitarras que alternan entre suaves melodías y rasgueos rabiosos, los chilenos saben jugar con los matices y llegar al clímax en el momento justo. Las introspectivas frases pronunciadas por Benjamín Walker son fundamentales para que esto funcione.

El crecimiento exponencial de la banda se evidenció en marzo de este año, cuando fueron convocados para participar de la edición chilena del Lollapalooza, uno de los festivales más grandes, importantes y convocantes del mundo. Luego de esa presentación comenzaron a trabajar en Estudios Triana, junto a los productores Lego Moustache y Nacho Soto, en la pre-producción de su segundo elepé.

En agosto lanzaron Yrit, el primer adelanto, mediante un videoclip dirigido por Los Marshall y producido por Emilio Ormazábal. La canción es la adaptación a thriller de un relato del antiguo testamento. Sus dotes y habilidades para crear atmósferas hipnóticas se agudizan en este material gracias a melodías repetitivas y mayor protagonismo de elementos de música electrónica. Las canciones Horizonte y Nerón fueron las siguientes elegidas para promocionar lo que se venía.

El viernes pasado estrenaron Bestiario (2018), placa que consta de nueve canciones y sigue la lógica presentada en los sencillos. Prevalecen la oscuridad, la melancolía, el pulso lento y los soniditos en estéreo que nos transportan a una dimensión paralela de catarsis. Sus diversas influencias pueden oírse, sin embargo, en los elaborados arreglos de las composiciones. En una primera escucha quizá se nos pasen de largo, pero hay cositas del hip-hop, fraseos jazzeros y varias secciones rítmicas folklóricas.

La promoción y la gira correspondientes a este álbum nos dará la pauta de qué tan grande es el margen de crecimiento de Hausi Kuta. Ofrecen un material de buena calidad con interpretaciones sobresalientes y, en sólo cuatro años, han demostrado estar a la altura: maduran a pasos agigantados y eso se refleja en su música. A prestar el oído, que la cordillera amplifica cada vez más fuerte la nueva música chilena.

Comments

comments