Experiencia Ciudad de Brahman

Grabado durante un viaje a San Francisco, Ciudad de Brahman de Los Natas es una de las principales gemas del Stoner Rock. De cara a su aniversario número 20, repasamos este fabuloso viaje místico.

|Por Makú Rodríguez|


Corría el año 1999 cuando Los Natas le dieron vida a Ciudad de Brahman. Desde sus inicios fueron una banda incomprendida teniendo en cuenta los parámetros que se manejaban en la segunda mitad de los 90. El denominado «Nuevo Rock Argentino» se hacía cargo de tomarle el pulso a la escena underground de Buenos Aires, de la mano de bandas como Babasónicos, El Otro Yo, Fun People, Juana La Loca, Peligrosos Gorriones y Los Brujos. El trío stoner irrumpió en el circuito en 1997 con la salida de su primer disco llamado Delmar. Su propuesta era difícil de encasillar. Eran muy blandos para la escena heavy, pero muy pesados para el nuevo rock argentino. Incomprendidos como siempre, divagaron por el inframundo musical de Buenos Aires, junto a su distorsión pesada y la densidad de sus canciones.

La incomprensión los llevó al exilio. Desde sus primeros años de vida, Los Natas fueron una banda valorada en el exterior, mas que nada en países como Estados Unidos y Alemania. Tanto en Europa como en Norteamerica supieron darle asilo, teniendo en cuenta que el Stoner Rock era moneda corriente en los circuitos musicales anglosajones. Tuvieron la suerte de ser apadrinados por bandas como Nebula, Brant Bjork y Queens Of The Stone Age. En Argentina les costó un poco. Si bien siempre fueron una banda de culto, fue difícil encontrar su lugar.

Ciudad de Brahman es el segundo de sus siete discos. Grabado en Louder Studios de la ciudad de San Francisco, la segunda placa de Los Natas es un viaje astral, acompañado por distorsión y diversos climas musicales que hacen al disco más que llevadero. Particularmente me gusta mucho. Es un disco al que siempre se le encuentra algo nuevo. Si bien son un trío, la mayoría de los temas están grabados con dos guitarras. Esto genera que en cada escuchada del disco, se puedan encontrar melodías perdidas entre tanta distorsión y efectos de guitarra. Por momentos es un disco tranquilo, aunque no deja de tener su costado demoledor.

El disco comienza de una manera cuasi desértica, rindiendo homenaje al reconocido astro físico Carl Sagan. Es una suerte de introducción con aires de improvisación que hace entrar en clima de manera instantánea. Luego de esos primeros cuatro minutos celestiales, la calma se rompe con Meteoro 2028, quizás uno de los temas más reconocidos de la banda. No hay separación entre Carl Sagan y Meteoro. El viaje continúa, pero con ciertos aires de turbiedad y oscuridad. Luego de estar navegando en el espacio con Carl Sagan, la siguiente canción genera un clima parecido al de estar corriendo por una montaña repleta de lobos hambrientos (o por lo menos eso es lo que a mí me genera).

El viaje no da respiro. Casi no existe la separación entre tema y tema. Tuffí Memé es el tercer tema del disco y es como una fusión de climas entre el primero y el segundo tema. Un punteo de guitarra suave y relajado, que corta inesperadamente con un bajo que te revuelve las tripas. Luego será el turno del tema que da nombre al disco La Ciudad de Brahman y Siluette. El track que le da identidad a la placa es demoledor. Batería rápida y líneas de bajo y guitarra concisas y distorsionadas. Siluette, por su parte, es la experimentación del disco.

El respiro llega a la mitad del viaje con Brisa del Desierto. Un susurro perdido y dos minutos de guitarra y bajo, que se mezclan entre sí, generando un paisaje desolado. Ellos mismos describieron a este disco como una pieza romántica. Es el amor hecho sonido y el tema Paradise lo demuestra. «Tus ojos son el sol, viento lunar en tu respiración» esboza el cantante y guitarrista Sergio Ch, acompañado por una dulce melodía de guitarra que luego se rompe en distorsión.

Alohawaii cuenta con la participación del productor del disco Dale Crover. Esta canción es como flotar a la deriva en el mar. La guitarra hawaiana del inicio, sumado al bajo penetrante, generan un clima especial que eriza la piel. Nuevamente la calma se rompe gracias a un bajo capaz de derrumbar una muralla. Así como Ciudad de Brahman es perfecto por sus climas, también tiene cuestiones autobiográficas. Por ejemplo la canción Adolescentes. Una declaración de principios, mezclada con la retórica «Que va a pasar? Qué va a ser ahora de mí?» 

999 es la pieza incomprendida. Una experimentación que te lleva al medio oriente. Llegando lentamente al final del disco, la seguidilla de El Resplandor, Rutation y Polvaredo no dan tregua. El primero de estos tres es un guiño a Stanley Kubrick. Rutation, por su parte, inicia con un bajo lineal que se quiebra con una cuerda de guitarra que se estira hasta perforarte la mente. Es una de las canciones con más letra del disco. Para finalizar esta seguidilla sin respiro, Polvaredo podría ser un tema de los primeros discos de Black Sabbath. Con una letra sobre lava, fuego y dragones, la canción inicia con un solo de batería en manos de Walter Broide. Un minuto de batería que con el correr de los segundos, se va asemejando a la caída de un edificio.

El recorrido finaliza con Nadha. El titulo de la canción está en sánscrito y significa sonido que proviene de lo más profundo del ser. La guitarra y el bajo conversan entre sí, generando un clima que le hace honor al título de la canción. Luego de los ambientes ciclotímicos, el disco finaliza en paz. El viaje culmina en una suerte de inducción que genera paz y armonía.

Sergio Ch, Walter Broide y Miguel Fernandez fueron los creadores de esta placa fundamental en la historia del Stoner. Con el correr de los años continuaron sacando discos y giraron por en varias ocasiones por Europa y Estados Unidos. Nunca perdieron la esencia, ni el perfil bajo, como toda buena banda de culto. En el año 2012 anunciaron su retiro mediante un comunicado de Facebook, generando un vacío enorme en sus seguidores. Más allá de esto, nunca dejaron de hacer música. Sergio Ch continuo con Ararat y Soldati. Gonzalo Villagra se abocó de lleno a la producción musical y Walter Broide continuó su vida musical de lleno en Poseidótica, banda con la que toca sin interrupciones desde el año 2005.

Por más que no sigan en actividad, muchos soñamos con su regreso y qué mejor que soñar con Ciudad de Brahman de fondo, para inducirnos en un viaje astral, anhelando una reunión.

 

 

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