“La Fórmula De La Belleza”, por Nacho DiMartino

Nacho DiMartino lanzó hoy “La Fórmula de la Belleza”, su segundo EP del 2018, en el cual reversiona 3 de sus obras en formato Soul. El guitarrista marplatense habló de todo en una entrevista imperdible. Fotos por Pogo.

|Por Marcos Gabarain|


El Disco

Las canciones que integran “La Fórmula de la Belleza” pertenecen al primer disco solista de DiMartino. Esta reversión es, según el propio artista, una deconstrucción neo soul de canciones originalmente pensadas para un formato de arreglo basado en fuentes acústicas”. El resultado es un trabajo de groove bien cuidado que inevitablemente te lleva a mecer tu cuerpo hacia todas las direcciones posibles.

La sesión de grabación fue hecha en DIAT (Dispositivo Integral de Abordaje Territorial) Casa Caracol, donde se trabaja la prevención y asistencia en los consumos problemáticos de sustancias psicoactivas. Un espacio para jóvenes en Mar del Plata, que fomenta políticas de inclusión a través de la cultura, el deporte, la música, la educación y el arte. En el lugar, cuentan con un estudio de grabación y mezcla a cargo del docente Federico Lenz. Quienes cursan su taller relacionado con el audio y sonido llevaron a cabo el proceso de grabación de forma excepcional.  

La mezcla y mastering fue hecha por Leo Poletto en Estudio Atenas. El arte de tapa, inspirado en un caracol y en forma de homenaje al lugar donde se grabó el disco, fue realizado por Juan Pedro Salomón.

La Entrevista

-¿Cuál es la fórmula de la belleza? ¿Existe? ¿La estás buscando?¿La encontraste?-

Vivo a la belleza como una forma de equilibrio. Supongo que la encuentro en esos instantes en que estoy equilibrado. El nombre del EP hace referencia a la proporción áurea, número al que se le atribuyen cualidades estéticas y el cual se encuentra en algunas figuras geométricas de la naturaleza. Por ejemplo, en el caparazón de un caracol.-

DiMartino tuvo que recrear sus propias canciones y llevarlas hacia un nuevo lugar. Sobre esto, declara que vive la música “como un estado de ánimo” y que “la reinterpretación de mi propio repertorio es algo constante”.”Siempre que toco cuento lo que me pasa, con la canción como móvil, como excusa si querés. Este EP es un testigo, una foto de algo que está en constante movimiento. Estas canciones fueron la herramienta que encontré a mano para contar lo que queríamos contar.”

-¿Has sentido muchas veces esa sensación de “Hoja en blanco” que expresas en “Horas”?¿existe una receta contra esa frustración de no lograr algo diferente?-

-Siempre está la hoja en blanco, el adivinar la expectativa del publico. Lo importante para mi es cumplir, tener el oficio de hacer algo. Lo excepcional pasará si alguno de nosotros vive ese momento de forma única emocionalmente. Retomo la idea de la anterior pregunta: la música es un estado de animo. Dependerá de mis emociones y de mis experiencias si ese día esa canción será épica o la voy a olvidar; si en ese show voy a dejarle algo al que este abajo para siempre, por un rato o en media hora no se acuerde mi nombre.-

Nacho DiMartino en la edición pasada de “En La Casita”

-Volviste a confiarle la mezcla a Leo Poletto ¿Qué es lo que aporta para el producto final?-

-Trato de que cada disco sea distinto. Leo es una referencia de mi adolecencia con Corderos, y hoy en su rol de ingeniero deconstruye ese mirada como músico a la mano de quien se especializa en el audio.-

La formación del trío se completa con Nacho Del Río en batería y Gonzalo Arecha en bajo. Confiesa DiMartino que son una maquina de tocar y de adaptarse a distintos escenarios y géneros (“Un grupo de personas que resuelven situaciones musicales“). “Santiago “El Tano” Peri (Guitarrista de Los Valses) dice que somos Los Simuladores, cuenta con una mueca.

-Hace unos meses te proclamaste como un “hacedor de canciones”. Visto y considerando que este es tu segundo lanzamiento en lo que va del año ¿Sigue habiendo material inédito que pueda convertirse en material de estudio para el 2019?-

-Claro que si, ya estamos grabando el próximo disco, lo tenemos a un 60% mas o menos. Tenemos la baterías y bajos listos, y ahora trabajamos los teclados y las guitarras. Para este nuevo disco, decidí no hacer canciones y directamente tocar. Están a cargo Matias Arano (Luzparís) y Seba Quintanilla (Científicos del Palo). Va a ser un disco de diez canciones, y por primera vez me estoy tomando mucho tiempo para grabarlo. Los criterios de producción y mezcla van a estar muy en su oreja.-

DiMartino es un melómano de impronta blusera (“está en mi estructura ósea”), y nombra a los grandes del género como T Bone Walker y Elmore James como referencias: “Esta esa falsa idea de que el blues es una nota en una escala, y que los clásicos de ese repertorio estuvieron ahí siempre, pero no. Alguna vez Robert Johnson hizo el mismo proceso para hacer Sweet Home Chicago que el que hizo Lennon para hacer “Imagine” o Dylan para hacer “Blowin’ In The Wind”. Desde ahí salgo al mundo”.

También, cuenta una anécdota sobre Pedro Aznar que lo tocó:  “En el 99 lo conocí, fue jurado en los bonaerenses. A los nenes que estábamos ahí escuchando su devolución sobre nuestras presentaciones, nos sugirió a quienes hacíamos canciones que guardáramos todo, que grabaramos todo. Lo aplico, y realmente funciona.”

-¿Como fue estudiar guitarra con Pino Marrone?-

-Mi papá me despertaba los domingos a la mañana con el desayuno y ponía un vinilio. Muy regularmente era “Los Delirios Del Mariscal” de Crucis. Nunca se me hubiera ocurrido llamarlo, por vergüenza, por creer que no estaba a la altura. Mañas clásicas de quienes estudiamos con docentes berreta de chicos. Pero en ese momento estudiaba con “El Mono” Fontana y el me sugirió que lo contacte. Al principio me dio mucha vergüenza, pero fue un antes y un después. Realmente entendí como tocar después de esas clases. Habrá mil formas, las que él sugirió con su ejemplo fueron las que a mi me sirvieron.-

-¿Que artistas te inspiran en este momento?-

Einstein y Foucault me inspiran hoy. En menor medida Fhilip Kotler, Garcia Loca y Slavoj Zizek. El único artista de los que nombre (en lo formal por lo menos) es Garcia Lorca, pero sinceramente mi inspiración hoy no pasa por el arte. Me encanta el último disco de PJ Morton (Gumbo), el primer disco de Tanque y Gary Clark me parecen hoy lo mejor que tiene el mainstream, pero esa sensación de inspiración como la primera vez que escuché Led Zeppelin hoy no me pasa con músicos, sino con un físico, un teórico social o un experto en mercadeo.

-¿Seguís estudiando guitarra?-

-Es una pregunta compleja, porque estudiar un instrumento puede querer decir muchas cosas. Yo reconozco tres formas de relacionarse con el instrumento: La vanidad, la incorporación de nuevos conocimentos y el trabajo diario en la puesta a punto del instrumento.-

Hay un método en su día a día: “Trato de hacer trabajos técnicos todos los días, sumados a ejercicios para los músculos de la mano, cuerdas vocales y mucha agua. Una vez por semana me siento a ver material nuevo de estudio, y trato de ir incorporándolo.” También, el marplatense advierte que en el arte “Nadie gana ni pierde”: ” Quien se pare en ese pedestal, desconoce completamente el lenguaje del arte”.

A la hora de reconocer a sus ídolos musicales, el guitarrista eligió con el corazón a su padre, Leopoldo DiMartino, a Luis Alberto Ludueña y Alejandro Dini. “Cuando era un nene quería tocar como ellos. Hoy sigo queriendo tocar como ellos e intento generar a los demás eso que ellos me hacían sentir a mi cuando tocaban”, confiesa.

El 2018 no fue un año fácil para Nacho, “Pero eso se transformó en discos, proyectos y cosas nuevas”. Su desafío para el 2019, aunque sabe que no lo cumplirá, es “quedarme quieto y dejar de cruzar fronteras, pero va en contra de mi naturaleza”.

Un músico en constante movimiento, en constante inspiración, un humano constante. En el enorme sentido de la palabra.

 

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