“La Sintesis O’Konor” emociona e innova

El Mató a un Policía Motorizado lanzó “La Sintesis O’Konor”, uno de los discos del año. Se notan cambios instrumentales pero misma esencia y profundidad.

|Por Marcos Gabarain|


“La Síntesis O’Konor” contiene 10 canciones y fue grabado junto al ingeniero de sonido Eduardo Bergallo (Juana Molina, Sig Ragga, Utopians, entre otros)en los estudios Sonic Ranch de Texas, Estados Unidos.

“El Tesoro” seduce desde lo suave. Santiago evoca las grietas de una relación con falsetes y un clima meloso (“Todo lo que hago es para vos/el tesoro se está hundiendo”). Un desamor y el esfuerzo por la reconciliación están latentes y el frontman de “El Mató” es más sincero que nunca. La instrumentación es necesaria y justa para el mensaje que intentan transmitir. Esos teclados del final son nuevos en el repertorio de la banda, tanto que endulzan y viajan por sí solos.

El Mató avanza a ritmo Strokes en la segunda canción, “Ahora Imagino Cosas”, de guitarras furiosas y filosas. “Quiero enfrentarme a todos, no me importa”, canta casi a los gritos el líder del conjunto platense desatando una afirmación tajante y liberadora. Rápidamente luego del abrupto final comienza “La Noche Eterna”, más lenta y pensativa (“Se que el cosmos cuida a todos por igual”). Los próximos 5 minutos y medios se disfrutan como una interminable noche, claramente. Las guitarras arreglan perfectamente una canción con ese olor que hay cuando cae el sol en el verano. Una elegía a la prohibida y siempre cautivante pernoctación.

“Alguien que lo merece” es un lento desgarrador post crisis amorosa (“Toda la noche nos vimos llorar”). Santiago Motorizado sufre un desencuentro con su musa y entrega la interpretación vocal más bella del disco. Podría durar 6 minutos pero lo bueno dura poco. Temazo de una honestidad palpable.

En “Las Luces”, las guitarras aparecen como amenazas hechas de sucias reverberaciones que trotan sobre una incesante batería de redo y bombo. Genial melodía que añade teatralidad gracias a las teclas que soportan el caudal de voz de su cantante. El cambio de ritmo es dramático y recuerda al MGMT de “Siberian Breaks”. Canción sicodélica excelente.

“La Sintesis O’Konor” es un instrumental de Dream Pop con mucho Chorus y un teclado a lo Charly García solista. Podría ser tranquilamente la canción que introduzca uno de esos viejos dibujitos de antaño. En “Destrucción” la secuencia de ritmos electrónicos encaja perfecto en la estrofa que después desembarca en ese estribillo de Surf Rock, si se quiere (“Y todo lo que digas me destruye/ no me importa si está bien o está mal”, declaración a corazón abierto). Lindo solo de slide guitar acompañado por un hipnótico y casi infantil sintetizador en la canción más larga del disco (esas palmas…).

“Excalibur” es el acústico fogonero y tristón de gran instrumental de minuto y medio que repite la frase “¿Porqué tuviste que decirme eso?”. Casi sin saberlo nos sentimos dentro de un vals nocturno, mirando las estrellas hasta la irrupción de “El Mundo Extraño”, que ataca con guitarra y sinte. Santiago se siente de otro palo, de otra generación y más ácido que nunca (“Tu novio es un sujeto tan agradable/ Pero nunca para de hablar”). Estribillo que pinta para hit.

El final es algo popero con “Fuego”. El opus que da por terminado este gran álbum, revolucionario dentro del repertorio y la carrera de la banda, está cargado de teclados y sentimiento callejero. El estribillo declara y apunta, promete y jura (“Ahora soy mejor, te juro soy mejor”).

El Mató A Un Policía Motorizado logra combinar y eclipsar en “La Sintesis O’Konor” todo su pasado con el pasado de la música, en una innovación y evolución como banda que es determinante para presentar y poseer un legado en su historia. El sonido es impecable, las intenciones y la música también. Éste es un trabajo muy muy esperado, y sin dudas uno de los mejores del año en materia de música nacional. Los platenses ya no son emergentes, ya cuentan con su lugar, pero si son la vanguardia y el futuro. Un aplauso para ellos.

 

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