Recomendado del día: “To Pimp a Butterfly” de Kendrick Lamar

Un clásico instantáneo. Después del tremendo éxito que le significó Good Kid, M.A.A.D City, el Rey confirmó por qué es el mejor de nuestra era. Un chico que salió de las entrañas de Compton, entre pandillas y pistolas, y que terminó viviendo un sueño, un sueño que no siempre es como uno quiere.

|Por Tomás Vidal|


¿Cuántos raperos lo intentaron y fracasaron? A lo largo de los años, vemos como cientos de nuevos artistas aparecen de la nada con un hit y se quedan sólo en eso, en una canción, un pequeño instante en el que el reflector del ojo público se posa sobre ellos. ¿Esa parte es dificilísima de conseguir? Por supuesto. Pero aún más lo es seguir ese camino, no equivocarse en su próximo paso. Kendrick es uno de esos, de los que tienen claro lo que se tiene que hacer para llegar a ese lugar, con los sacrificios y las responsabilidades que eso conlleva.

Kendrick dio ese siguiente paso el 15 de marzo de 2015. Los dos años que pasaron entre To Pimp a ButterflyGood Kid, M.A.A.D City, no fueron suficientes para explicar todas las emociones que sintió el jóven de Compton. Abrumado por el éxito de su disco de 2012, K-Dot se dio de frente con una realidad que le era totalmente extraña. Ya no era aquel chico que escuchaba Tupac en su Toyota blanco mientras recorría su barrio con sus amigos, era algo más. Él abrió las puertas de Compton al mundo y le mostró a su comunidad cómo era el mundo de verdad.

TPAB fue lanzado por el sello Top Dawg Entertainment, que es parte de Aftermath Entertainment, todo bajo el ala de Interscope Records. Y cuando tenés a alguien como Dr. Dre en la producción de tu disco, primero es una presión enorme pero también es una tranquilidad de que nada va a quedar librado al azar.

No sólo Dre estuvo involucrado en el armado del álbum. Pharrell Williams, Thundercat, SounwaveFlying Lotus, Terrace Martin, Taz “Tisa” ArnoldKnxwledgeRahki, LoveDragon y Boi-1da integran el plantel de lujo de productores que estuvieron a cargo de ensamblar cada uno de los 16 tracks.

Comprender la fama, sobrellevar el sentimiento de culpa de haber dejado atrás el barrio, enfrentarse a las tentaciones de su nuevo estatus, ser consciente de lo fugaz que puede ser el éxito. Todo esto es TPAB. G-Funk, R&B, Jazz, Soul y rap consciente son algunos de los géneros que tan bien se acoplan en este proyecto.

Uno no puede dejar de pensar en TPAB como un álbum más. No es un compilado de canciones sin sentido o que su único objetivo sea meter ese single en la radio y nada más. Kendrick le da importancia al disco como un concepto general, hay una historia detrás. En este caso, el eje central es cómo no se deja crecer a esa mariposa porque están prostituyendo su belleza (de ahí el término Pimp que hace referencia a un proxeneta). Un concepto que lo divide en tres líneas argumentales bien marcadas que sirven como un reflejo de lo que el Rey percibe tanto en su interior como lo que ve a su alrededor en la comunidad negra en los Estados Unidos.

“Welsey’s Theory” es la encargada de abrirnos las puertas de este maravilloso mundo. Con las colaboraciones de George Clinton y Thundercat, K-Dot nos presenta ese “pimping” de la mariposa, en el que la mariposa sería él mismo, tras evolucionar desde su estado de oruga. Aunque también se puede interpretar que el insecto no sería solo Kendrick, sino la multitud de artistas negros que fueron consumidos por el mundo del espectáculo. Un ejemplo es el actor Wesley Snipes, al que hace referencia el nombre de la canción, quien fue juzgado por evasión de impuestos y pasó tres años en la cárcel.

Como bien dice Dre en el break del track: “You said you wanted a spot like mine / But remember, anybody can get it / The hard part is keepin’ it, motherfucker” (Dijiste que querías un lugar como el mío / Pero recuerda, cualquiera puede tenerlo / La parte complicada es mantenerlo).

En “For Sale?” juega una especie de slam poetry, un juego de poesía entre una voz femenina y la suya. Este track sigue la línea del primero, respecto a cómo el mundo del espectáculo puede prostituir a los artistas. Un interludio lleno de jazz que sirve para mostrar la forma en que Estados Unidos trata y ha tratado continuamente a los negros en un intento de devaluar su carácter y disminuir su autoestima.

“King Kunta” fue lanzada como el tercer single del disco. Con Kendrick siempre hay algo más que sólo música, hay un mensaje, hay historia detrás. Y libros, muchos. Algo que Tupac también tenía, esa capacidad de leer historias, internalizarlas y luego las plasmaba en una hoja. K-Dot lo hace todo el tiempo y te obliga a que redirecciones tus pensamientos a ciertos personajes históricos o a hechos concretos, en especial de la historia negra. En este tercer track, tal vez el más “radial”, hace referencia a Kunta Kinte, un esclavo negro gambiano del siglo XVIII que es conocido por su resistencia a la opresión, al cual le cortaron su pie derecho por sus continuos intentos de escape, y que inspiró la serie televisiva “Roots” (1977). Lo toma, no sólo como ejemplo de luchador, sino que también se sirve de su figura para ejemplificar lo que fue su propia trayectoria, desde que era un chico atrapado en Compton hasta el día de hoy.

El video oficial es un homenaje a su barrio, su comunidad. En una atmósfera funk cargada de un aire siniestro y reminiscente del rap y Hip-Hop de los 90, nos muestra a Kendrick recorriendo varios de los lugares representativos de Compton, siempre bien rodeado por sus amigos.   

Una curiosidad que aparece por primera vez en este track es que se escuchan los dos primeros versos del poema que Kendrick va desarrollando a lo largo de todo el disco.

“Institutionalized” nos presenta una cuestión clave del disco: la inclusión de pasajes instrumentales extraídos del jazz, funk y neo-soul entre versos y coros. Mientras Kendrick rapea, estos pequeños destellos comienzan a jugar sobre la pista con nuestros sentidos, desde violines y saxo, pasando por arpeggios y hasta clarinetes añadidos en una producción sin fisuras.

Sin dudas, este track sirve para analizar los cambios que su nuevo estatus produjeron en él. Habla de cómo mucha gente se ciega con el dinero, y al mismo tiempo recuerda los consejos de su abuela, que le decía que para que las cosas cambien, debes actuar, no esperar a que suceda. “Shit don’t change, until you get up and wash up your ass nigga”. Por su parte, Snoop Dogg le recuerda que por mucho que quiera no puede desprenderse totalmente de su barrio porque siempre va a llevar sus costumbres y sus recuerdos allá donde vaya, pero debe intentar ser un lider para ellos.

Probablemente, “These Walls” sea el verdadero arranque del disco. Se trata de una canción compleja, en la que se abordan diversas cuestiones y en el que las paredes que aparecen en el título cobran un significado sexual o introspectivo. Kendrick juega con el oyente recitando al principio una estrofa de carácter sexual, que al final del tema descubrimos que va dirigida al hombre que asesinó a un amigo suyo ( del que ya nos habló en su anterior disco), y que actualmente cumple condena en prisión. El juego de palabras de K-Dot introduce en capas unas paredes metafóricas y otras literales: las “paredes” de la vagina de una mujer, las “paredes” de una celda de prisión y, en última instancia, las “paredes” de su mente y conciencia. Kendrick usa este concepto para explorar el sexo, el abuso, su propia carrera, sus enemigos y la psique humana.

Al final del track, Kendrick sigue ampliando el poema que se extiende a lo largo del álbum, con unos versos que dan paso a la siguiente canción.

“u” es la canción más intensa de TPAB,  desde un punto de vista emocional. Kendrick mira profundamente en las oscuras cavernas de su corazón para exponer los pensamientos negativos que plagan su mente, hasta el punto que se refiere a sí mismo como “un maldito fracaso”. El propio cantante habló sobre qué representó hacer un tema como este: “Esa fue una de las canciones más difíciles que tuve que escribir. Hay momentos muy oscuros ahí dentro. Todas mis inseguridades, egoísmos y decepciones. Esa mierda es deprimente como un hijo de puta. Pero ayuda, sin embargo. Ayuda”.

El video oficial es como nos habíamos imaginado que sería, con un Kendrick encerrado en una habitación de un hotel, con una botella en la mano, recriminándose todo lo que hizo mal y sin saber qué hacer a continuación. ¿Cuándo será el momento en el que de el paso hacia la actuación, verdad? Potencial tiene, y mucho.

La esperanza llega en “Alright”, un pasaje lógico despúes de un track devastador como “u”. Acá nos dice que a pesar de todo lo malo que describió anteriormente, al final todo saldrá bien. Puede parecer una canción optimista, que ejerce de contrapunto a la anterior, pero por la atmósfera general que tiene, por su instrumental y por la forma de rapear, en el fondo Kendrick no está tan convencido de que las cosas se arreglen al final. Aunque tiene el toque de Pharrell Williams, alguien que conoce lo que es la felicidad.

Esta canción en especial tuvo un fuerte impacto en el verano de 2015, un momento en donde la tensión racial en los Estados Unidos estaba en un pico peligroso. Los activistas del movimiento Black Lives Matter gritaron “vamos a estar bien” para llorar a las innumerables personas negras asesinadas por la policía y para dar esperanzas de un futuro mejor.

En los BET Awards de ese año, Kendrick interpretó “Alright” sobre un coche de policía, destacando además el propósito de la canción como protesta contra la brutalidad policial.

Además, esta canción hizo que K-Dot se llevara dos premios Grammy, uno por Mejor Canción de Rap y otro por Mejor Perfomance de Rap.

El octavo track es otro interludio, “For Sale?”, que viene a jugar como la contraparte de aquel primer “For Free?”. Ambas canciones se relacionan con su valor como músico, y cómo eso trasciende en su valor como persona. En “For Sale?” nos encontramos con Lucy, otro nombre de mujer que aparece en un disco de Kendrick. Anteriormente, en Good Kid, M.A.A.D City tuvimos a Sherane. Aunque en este caso no es ninguna mujer, sino un diminutivo de Lucifer, una presencia que representa todas las tentaciones que el dinero y la fama traen consigo. El diablo anhela que Kendrick se entregue a sus vicios, sea materialista y se divierta con él, dejando de lado su creatividad.

En “For Free?” critíca la cultura que alimenta la creencia de que los músicos y las personas famosas tienen que mostrar todo el dinero que tienen, como que esa es su única función. Acá, combina esa crítica con la naturaleza seductora del estilo de vida hip hop, llámese a esto la cultura del bling, y la idea de que una vez que un artista firma un contrato y recibe su adelanto, todos sus sueños se harán realidad.

La influencia de Andre 3000 siempre está presente con Kendrick. Un ejemplo es el uso de varias voces, lo que destaca la habilidad de K-Dot de ponerse en la piel de varios personajes, algo que enriquece sus versos y ayuda al oyente a diferenciar cada uno de alter egos presentes.

Acá volvemos a compartir el video “God is Gangsta”, ya que incluye tanto el sexto track “u” como “For Free?”.

En “Momma” describe su crecimiento personal y la autorrealización que experimentó después de haber perseverado contra las tentaciones y sus luchas internas. Por un lado, la canción se puede interpretar como el recuento de sensaciones que provoca en Kendrick regresar a su barrio, ya que tras salir de él se siente invadido por cierto sentimiento de culpa. Sin embargo, el sentidoque mejor engloba al tema lo encontramos en el tercer verso, donde nos cuenta su encuentro con un chico que le recuerda a él de pequeño, un encuentro que se produjo durante un viaje que Kendrick hizo a Sudáfrica en 2014. Así podemos pensar que el título hace referencia a África, y que de lo que él nos está hablando acá es de un retorno a sus raíces.

“Hood Politics” es un recuerdo de lo dura que es la vida en el barrio. Un track que se acerca más a la temática general de su anterior disco, pero que funciona a la perfección para advertirnos de que Kendrick tiene muy presente a Compton y a sus problemas. A pesar de que se reserva un montón de críticas, hace un foco especial con su argumento dirigido contra el racismo institucionalizado.

A su vez, pone al gobierno estadounidense y a la estructura política al nivel de las pandillas, llamándolos “Demo-Crips” y “Re-Blood-icans”.

Algo que cabe destacar también de este track es el guiño que le da a Killer Mike, rapero de Atlanta que integra el dúo Run the Jewels. A pesar de no tener grandes ventas comerciales, Kendrick reconoce que es uno de los más respetados compositores de la industria. Sin antes criticar a aquellos que dicen “extrañar cuando se rapeaba en el Hip-Hop” (Critics wanna mention that they miss when hip-hop was rappin’ / Motherfucker if you did then Killer Mike would be platinum). El propio Killer Mike respondió este halago y dijo: “Me sentí como cuando un jugador de básquet felicita a otro jugador de básquet. Eso es un cumplido; nadie puede entender lo realmente genial que es eso a menos que seas un jugador de básquet”.

“How Much A Dollar Cost” es esa canción que tenés que mostrarle a alguien que no conoce a Kendrick. Acá podemos disfrutar en su máximo esplendor la habilidad narrativa del Rey, el detalle en la descripción de las situaciones y cómo nos sumergimos lentamente en la historia, como si estuviésemos ahí con él.

La historia que cuenta es la de un encuentro inesperado con el Todopoderoso. Después de negarse a darle un dólar a un vagabundo (creyendo que lo gastaría en crack), el hombre se revela ante K-Dot como Dios. Al parecer, este encuentro realmente sucedió durante su viaje a Sudáfrica, en una estación de servicio.

Kendrick habló con MTV en su momento y explicó que esta era una historia real. “Estos son momentos de mi vida más profundos que sólo darle a alguien un dólar”, dijo. “Estos son verdaderos momentos de integridad, ser capaz de hablar con alguien. Hablar con él fue simplemente un agradecimiento de Dios. Y sentí a Dios hablando a través de él para llegar a mí”, añadió. En otra entrevista, le preguntaron sobre el significado o el mensaje que quería transmitir con esta canción, a lo que Kendrick respondió: “Ayudar a la mayor cantidad de personas que puedas, si querés vivir para siempre”.

La cuestión racial entra de lleno en “Complexion (A Zulu Love)”, el 12º track de TPAB. Esta canción nos muestra a Kendrick rapeando sobre problemas de autoestima relacionados con el color de la piel y la importancia de amar todas las formas de negro, sin importar cuán claro u oscuro sea. El coro se refiere a la cruel discriminación que sufrió la tribu negra Zulu en Sudáfrica por el color de su piel, durante las políticas racistas del apartheid del país africano.

El track cuenta con la colaboración de Rapsody, rapera de Carolina del Norte. La cantante reconoció que se suponía que Prince iba a aparecer en la canción. “Lo que me enloqueció es que Kendrick originalmente dijo que no quería hacer un verso allí. Él quería que yo hiciera dos versos y que Prince hiciera el gancho”, afirmó. K-Dot rápidamente confirmó que esta potencial colaboración era cierta. “Prince escuchó el disco, le encantó el disco y el concepto del disco nos hizo hablar”, dijo. “Llegamos a un punto en el que estábamos hablando en el estudio y cuanto más tiempo pasaba nos dábamos cuenta de que no estábamos grabando nada. Se nos acabó el tiempo, así de simple”.

“The Blacker The Berry” fue el segundo single del disco y es sin dudas una de las canciones más destacadas del disco. Kendrick sigue abordando cuestiones raciales, esta vez con un tono mucho más crudo y violento. Esta apasionada y racialmente cargada canción presenta letras que celebran su herencia afroamericana, mientras aborda temas sociales y de odio. El rapero de Compton concluye refiriéndose a su propia hipocresía de estar indignado por el asesinato en 2012 del adolescente afroamericano Trayvon Martin mientras la violencia de las pandillas sigue asolando los vecindarios.

El título de la canción proviene de la novela del mismo nombre de Wallace Thurman de 1929, que explora el colorismo y la discriminación racial dentro de la comunidad negra.

Este track desnuda cómo la estructura de la sociedad estadounidense sigue oprimiendo a los afroamericanos. “You hate me don’t you? / You hate my people, your plan is to terminate my culture / You’re fuckin’ evil I want you to recognize that I’m a proud monkey”, reza con orgullo.

“You Ain’t Gotta Lie (Momma Said)” es un mensaje podero sosobre el purgatorio en el que los artistas y raperos pueden entrar si no son estratosféricamente exitosos, pero no lo suficientemente anónimos como para regresar a su barrio sin recibir atención no deseada. Hay trasfondos raciales aquí, y el uso del imaginario negro estereotipado pinta a Kendrick como una figura del barrio; pero se puede aplicar a otros aspectos de la vida, donde se siente la presión de actuar de cierta manera.

El lado racional de Kendrick está advirtiendo al oyente que no mienta por respeto o beneficio personal. Esto refuerza el mensaje del álbum, tal y como se refleja en temas como “For Sale?” y “For Free?” donde critíca a aquellos que piensan que el rap es solo dinero y poder.

“i” fue el primer single que pudimos escuchar de Kendrick después de Good Kid, M.A.A.D City. En una entrevista con el programa radial Hot 97, reconoció que esta fue la mejor canción que escribió porque nunca pensó que tendría el estado mental correcto para hacer algo tan positivo después de estar rodeado de tanta negatividad en Compton.

El track rodea la idea de la necesidad de tener confianza en sí mismo para sobrevivir en este mundo. A pesar de este mensaje esperanzador, K-Dot reconoció que esta canción surgió durante un momento en el que estaba bastante abajo. “El track se siente genial; se siente bien”, afirmó. “Pero proviene de un lugar depresivo. Surge de un lugar de inseguridad. No sólo por los demás, sino por mí mismo. Tengo que lidiar con muchas cosas a nivel personal. Cosas con las que vos lidías, con las que todos lidiamos”, añadió.

“Entonces, toca tantas cosas diferentes, en cuanto a la igualdad dentro de nosotros como seres humanos, y la aceptación mutua”, continuó K-Dot. “Gente que quiere suicidarse; gente que simplemente no se respeta a sí misma o que no le gusta cómo se ve, siente, habla, viste y no acepta lo que es”.

Kendrick intenta recuperar la palabra “N” como fuente de orgullo negro explorando sus raíces en la versión extendida de la canción. En una entrevista con NMEen 2015, admitió que todavía no se siente preparado para omitir el uso de esa palabra en sus letras. “Lo más cercano a eso que puedo hacer es poner la palabra raíz, negus, en mi álbum. Pero no creo estar preparado mentalmente para dejar de usar la palabra N. No lo sé, tal vez algún día. Estos son 27 años practicando esa palabra, probablemente la estoy diciendo desde que tenía un año de edad”, se lamentó.

“Mortal Man” es el cierre perfecto para un disco perfecto. Inspirada por un viaje a la celda de Nelson Mandela en Robben Island em 2014, esta canción de 12 minutos encuentra al chico de Compton con la esperanza de continuar el legado del icono sudafricano. Kendrick explicó en MTV: “Estamos tan confinados con el odio y queremos señalar los defectos de la gente que no vemos la imagen general de lo que están haciendo. Y se ha hecho con líderes mucho antes de que yo llegara. Se lo hicieron a Jesucristo, el Señor y Salvador, ¿me entiendes? Entonces, ¿quién soy yo? Sólo soy un hombre, por eso lo llamamos ‘Mortal Man ‘”.

Lo maravilloso de este track final es la conversación imaginaria con su mentor e ídolo Tupac Shakur, haciéndole preguntas sobre cómo lidió con la fama y el éxito, hablando sobre la cultura negra, racismo, y también preguntándole sobre lo que le espera a su generación. Los fragmentos del fallecido rapero fueron extraídos de una entrevista radial de 1994 del show sueco P3 Soul. “Las respuestas que Pac me va dando son respuestas para el hoy. El mundo tiene que escuchar esto, y tiene que hacerlo en gran escala. Tengo esta oportunidad y quiero agradecerle a su madre por permitirme usar la voz de su hijo como una luz positiva”, dijo Kendrick al respecto.

“Creo que terminó la canción en una hora, más o menos”, declaró el co productor Sounwave. “Simplemente fluía de él. Probablemente lo tenía todo guardado desde que volvió de África. Salió tan natural que se sintió como que estaba esperando por este track”.

Al concluir la canción, Kendrick finaliza el poema que llevaba recitando de forma fragmentada a lo largo del álbum. Un poema que trata sobre el racismo, la violencia de las pandillas y las dificultades personales. Cada parte se relaciona con el tema que sigue. En “Mortal Man”, cierra el círculo recitándolo de manera completa.

Un viaje maravilloso, una obra de arte por donde se la mire. Sin lugar a dudas, Kendrick está un escalón arriba de todos los raperos de nuestra era. Muestra de un carácter fortalecido y de una enorme madurez, To Pimp a Butterfly es el disco correcto por el artista correcto en el momento correcto. Sarcástico, teatral, caótico, irónico y triste, a veces todo a la vez. Todo el repertorio en 16 tracks que son una locura. Eso sí, no es para nada complejo. No es uno de esos álbumes en donde se necesitan un par de escuchadas y nada más. Tiene mucha información, mucho consejo, mucho testimonio. Con tanto qué procesar, este proyecto es digno de repetir una y otra vez, hasta que el mensaje cale hondo en uno. ¿Estamos ante el mejor trabajo de Kendrick hasta la fecha? Absolutamente. 

Comments

comments