Seba Toyos lanza su ópera prima en medio del caos

El marplatense Seba Toyos lanzó la semana pasada su primer disco “Principio”, un trabajo auto producido que viaja entre los “no géneros” actuales y la nostalgia de la música pasada con el fin de bailar, pensar y salir a andar. Radicado en Buenos Aires pero con aires costeros, el músico habló sobre sus inicios, sus gustos y el proceso de grabación.

|Por Marcos Gabarain|


El disco

Toyos se ocupó de grabar todos los instrumentos, salvo por las baterías (obra de Guido Barciulli, de Laos) y unas ocasionales voces por Manuela Sisti (ambos en Estudio Bulo).

“1996” abre cual “Himno de Mi Corazón” con una batería electrónica y colchones infinitos de teclado. No solo existe una similitud desde lo rítmico (luego se traslada a un trap sentimental), sino que se puede sentir una intención pura y humana desde la voz, así como lo hace Miguel Abuelo en una de sus canciones más emblemáticas. Siempre está esa canción en la que el artista declara su humanidad. Bienvenida sea.

“Bailando En El Espejo” es una receta magistral para sobrevivir un apocalipsis anunciado. Desde los estridentes teclados a la furia guitarrera, la canción elige disimular y no disimular sobre las cosas que están sucediendo. Para bien o para mal, Toyos siente la urgencia de declarar en contra y a favor de todo, en un grito de liberación.

Foto por Matias Calzolari

Luego de la furia, “Dream” te cobija con la sutil batería de Guido Barciulli  y te sienta en el asiento de acompañante para un lisérgico viaje pop entre la lluvia y las galaxias. Los arreglos distorsionados a puro Chorus de la guitarra de Seba recuerdan a aquellas que tanto distinguen a Adam Granduciel (The War On Drugs), por la intención de cautivar dentro de la melodía. Un gran silencio te despide de una de las canciones más ruteras del disco.

La pista de baile vuelve a la escena con una contundente lírica en “Tiroteo”. Su primer frase te congela de inmediato (“Por favor, no me disparen”), en una secuencia que denota teatralidad distópica y una realidad siempre nefasta, como lo es la represión policial. Aún así, ante tanta negatividad (“Voy a caer en cualquier momento”) el momento de la canción es el siguiente: “Estar vivo es un movimiento”. Aplausos.

Toyos tocando con Firpolar. Foto por Lucía Matis

“Amor”: El Seba Toyos dulce y encantador recrea un romance onírico desde su guitarra a lo John Lennon y cautiva con su voz en menos de tres minutos (“Me enseñaste a confiar en mí”). Todo está dicho en una balada minimalista y efectiva.

Sin saberlo, el viaje continua y se acerca a su fin. El disco se hace muy llevadero, sus diferentes climas y objetivos rítmicos hacen que se disfrute mucho. La voz de Toyos es singular y de una afinación justa, ideal para un sinfin de mambos y contra-mambos. En “Hablar”, esas cuerdas vocales oscilan “entre laberintos”  y son acompañadas por un ciclico teclado.

El epílogo es “Night“: una obra con guitarras al frente a lo “OK Computer”, lo suficientemente contundente (se me acaba de ocurrir) para decir adiós. Los golpes de la percusión hacen de los últimos minutos un trance hacía otro día. Las teclas te llevan hacia la puerta. Eso es lo que define al disco, te acompaña a que salgas al mundo, desde la visión de un veinteañero. ¿Que más querés?


La Entrevista

-¿Cuál fue tu primera experiencia con la música? Lo más lejano que recuerdes en tu infancia?-

Me crié en una familia de músicos. Mis viejos son músicos de orquesta, y mi hermano mayor es contrabajista. Así que la música estuvo muy presente desde siempre. Los recuerdos mas fuertes que tengo son de mucho flamenco, los Beatles, de escuchar las bandas que le gustaban a mi hermano y de pasar las mañanas dando vueltas por el teatro mientras ensayaba la orquesta.-

-Mencionas a John Lennon, Prince, Charly García y Frank Ocean como tus influencias ¿Cómo llegaste a estos artistas y que obtenes de cada uno?-
Creo que fueron los “pilares” que circularon durante la creación de este disco, como inspiración y como puntos a seguir. Lennon representa para mi la sensibilidad y el buen gusto, es como indiscutible. Charly es el ir para delante de frente y cagarse un poco en la mirada ajena, pero con una calidad y una delicadeza increíble. Prince es la autenticidad y el perfeccionismo a través de una dedicación absoluta a su obra. Y Frank Ocean creo que reúne un poco todo lo anterior pero desde la perspectiva del mundo actual, con la independencia como impronta artística.-
-En tu disco te encontrás una variedad de géneros e intenciones, que van desde el synth pop, a la psicodelia y el trap ¿Crees que hoy en día todo puede convivir dentro de la música?-
Creo que es algo tan intencional como inevitable. Los géneros son del siglo pasado. Hoy cualquier tipo de música es accesible para todos y pueden convivir perfectamente. Podemos escuchar lo nuevo de Tyler the Creator y de Mala Fama, por la misma plataforma, en cuestión de minutos e investigar las herramientas para analizarlo. El desafío es hacer algo creativo con toda esa información.-
-¿Cómo es la sensación de grabar un disco por cuenta propia?¿Cual es la exigencia de auto producirse?-
-Es todo un proceso, mucho prueba y error. Hay momentos de obsesión injustificada en los que todo te parece que es malo, y momentos de auto descubrimiento muy lindos. Es muy necesario poder tomar distancia de la obra para tener objetividad, pedir opiniones y alejarse un poco para volver a trabajar con la mente fresca. También hubo toda una parte de mezcla y mastering de la que no me hice cargo por una cuestión de inexperiencia.-
-¿Cómo llevás los dias posteriores al lanzamiento?¿Estás pendiente de la recepción y la cantidad de reproducciones?-
-Bastante nervioso, sobre todo en este disco que es el primero. Quería que todo se vea de una manera linda y se entendiera el concepto. Estoy pendiente pero trato de relajarme porque es muy cansador. En definitiva, si la idea está bien lograda y te manejas con cierta “prolijidad”, el mensaje va a llegar a donde tenga que llegar, y de ahí seguir construyendo y mejorando.-

Foto por Camila Flores

-¿Sentís a la actual situación socio económica del país como una inspiración para tu trabajo? en “Bailando En El Espejo” hablas sobre un cambio en el mundo e intentas alejarte de eso con el baile.-
Es una inspiración y a la vez es un condicionamiento. El disco lo hice pidiéndole la computadora prestada a mi novia, y quizás en otro contexto socio económico hubiera optado por otras condiciones. “Bailando” tiene que ver con eso, pero mientras todos están bailando, nuestro mundo está cambiando y hay espejos en algún lado que inevitablemente muestran la realidad. Es un poco un llamado de atención para aquellos que siguen bailando mientras todo se va a la mierda. Esa frase está relacionada con todo el cambio generado por el movimiento de mujeres. La idea del baile como antídoto también es correcta. Cualquier interpretación es válida, no hay un solo significado.-
-La letra de  “1996” es una declaración de principios ¿Cúanto hay de autobiográfico en la canción?-
Es autobiográfica y es un desahogo, la necesidad de amigarme con todo lo que soy, gritarlo, y empezar desde ahí. Que sea el primer tema del disco fue una decisión absoluta.-

Foto por Camila Flores

-¿Quedaron canciones afuera de “Principio”?¿Planeas grabarlas en el futuro?-
Quedaron canciones que venían dando vueltas desde antes de empezar con “Principio” y algunas ideas sueltas que fueron quedando en el camino. Probablemente arme un EP el año próximo con algunas de las mas viejas y algunas cosas nuevas.-
-¿Qué objetivos te planteas para tu carrera?-
-Siento que hay grandes cosas por delante, en principio intentar vivir de esto, crecer a nivel artístico y de producción, ser cada vez más directo y que eso sirva para algo, tener un equipo de trabajo cada vez mas profesional. Es el “principio” de una decisión de vida. Producir a otros artistas también me encantaría.-

Comments

comments