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Guli editó su tercer disco “Yate”

Guli abrió el 2019 con el lanzamiento de su tercer disco “Yate”. La placa combina en menos de media hora un funk peposo con arrebatos soul y grandes invitados. Entrevista a fondo con Agustín Bucich, el mandamás de su propia secuencia que exige menos redes sociales y más groove. Foto por Guido Péric.

|Por Marcos Gabarain|


El Disco

Unknown Mortal Orchestra, Arcade Fire, psicodélia, Parliament Funkadelic, cintas y ese histrionismo del último Childish Gambino. Eso es algo de lo que se percibe como corriente musical para “Yate”, disco auto producido que contó con la mano de Carlos Laurenz en la masterización.

Obertura“: inicio del disco con sonidos en reversa, hiper acelerados, arreglos de cuerda y pulso de soul. “Cintas Con Vos” es un Funk anti digital que fue lanzado con videoclip. Bajo efervescente con slap sabroso y autotune eficiente (alta rima). “No creo más en las vueltas, amor”. Maria Pien suma su voz para el estribillo. El final, abierto.

Arriba” es aceleración y órganos sincopados para un Guli enamorado que seduce y admite: “Yo solo pienso en vos”. “Ansia” incluye a Juan Ingaramo en otro de los singles lanzados en la antesala de la presentación del larga duración. La canción más inquieta del disco entrelaza los bellos tonos de Guli y el cordobés en un estribillo que es una explosión disco. La historia de una noche de “churrito” y bailongos que uno siempre necesita.

Bebé Volvé” tiene, desde lo rítmico y el ingenioso título, un guiño al clásico de Playe, junto a un sensual saxo (“Fue intencional”, admitió). Como en la mayoría de las canciones del disco, la atmosfera transpira groove desde la instrumentación. En esta canción, la batería marca una pulsación sincera que induce al cruce de miradas.

La música de Guli tiene condimentos y mejunjes muy especiales. Tal es el caso de “Ave Fénix“, en el cual uno puede sentir una lisergia lo-fi amalgamada con un groove ochentoso de teclados beatle. Algo de magia se desprende en esta y otras obras más.

MMBF” es el “Legalize It” del indie argentino, una especie de Raggamuffin que implora por la no clandestinidad de la marihuana (“Es espiritual/Es universal”). Ca7riel aporta su flow y carisma. Para el final, este viaje cósmico de R&B flashero llega al eclipse con “No Hay Nadie” junto al Goyo Degano (Bandalos Chinos).

Se entiende que Guli quiere emanar diversión y sabor. Además de eso, en “Yate” podemos ratificar su paleta de colores rítmicos y su amplio abanico de recursos. Sus gustos personales están bien plasmados y eso sin ninguna duda lo ubica como un artista completo.

La Entrevista

-A la hora de empezar a armar el sucesor de Waiata ¿Qué aspectos del disco anterior permanecen en “Yate” y cuales no?-

-Yate lo siento como el cierre de una trilogía que se forma junto a Hanganga y Waiata, para después pasar a otro concepto. Lo que une estos tres discos es algo del modo de arreglar las canciones, pensando en métodos de producción del pop de los 60,70 y 80: Batería, bajo, guitarras, teclados, y voces. Los une el ruido de cinta, y el groove también. Tiene una evolución en el audio, está más prolijo, y tiene un mastering hecho por Carlos Laurenz que lo lleva a otro nivel.-

-También me quiero referir al método de grabación ¿El ritual sigue siendo el mismo a la hora de maquetar y producir la música?-

-En este último disco el método de producción fue distinto, empezando todas las canciones desde un teclado Yamaha barato que tengo en casa, y siempre pensando en hits de fines de los 70 como inspiración. A partir de ahí, fui armando los arreglos y líneas de bata. En los dos anteriores todo empezó desde las baterías, mics y a grabar ritmos, sin saber que iba a meter arriba. Yate es más cancionero.-

Desde el lado emocional, los cambios son miles y el Guli del disco anterior es otro: “los años son muchos en uno, todo lo emocional que pasa en estos tiempos no podría ponerlo acá”. Además, Agustín admite que en esta nueva placa está en un lugar de “jugar un poco al ridículo. La busqueda del ‘éxito’ nos hace mal muchas veces, y en estas canciones me estoy riendo de ese sueño extraño.”

-¿Por qué elegiste a “Cintas Con Vos” y “Ansia” como el primeros adelantos del lanzamiento?-

-No tenía una sola preferencia como primeros singles, fueron debates del equipo de trabajo y decidimos que sean esos, que son hiteros a su manera. El ft. de Juan en “Ansia” me encanta como quedó, siempre sentí que esa melodía le iba bien a su flow. “Cintas Con Vos” fue el primer tema del disco que compuse. Flasheaba con Michael McDonald y me parece que está bueno que ese momento de inspiración inicial sea la primera muestra del material.-

A la hora de transmitir sus sentimientos en una obra, Guli confiesa que “Para mí es algo catártico, no lo pienso demasiado. El trabajo es más el de ordenar y organizar esas ideas salientes de la catarsis.” El artista también admite unas influencias muy marcadas de una época anterior, como lo son Steely Dan, Michael McDonald, Prince, Christopher Cross, Supertramp y Electric Light Orchestra, entre otros.

Soy músico desde hace muchos años, siempre desde la autogestión. Lo que se repite al menos en la mayoría de las historias de artistas es una relación compleja con el concepto de “éxito”. La palabra “Yate”, además de estar específicamente asociada a la serie ‘Yatch Rock’, simboliza ese éxito que es por momentos ridículo.”

“Me río de mí mismo tratando de tener éxito”. Valiosa opinión y sinceridad.

-¿Sos de cuidar y priorizar también la estética y el diseño dentro del producto que ofreces?-

-Totalmente, la estética es algo que me llama mucho la atención y es muy sutil el manejo que requiere, tanto en audio, imagen, letras, etc. En “Hanganga” y “Waiata” yo mismo diseñé las tapas y todo el contenido. En “Yate” trabajé con Guido Périç, que hizo el diseño de la tapa y todas las fotos. Con Guido somos amigos desde la adolescencia y es un capo, eso me permitió trabajar muy cómodo y tranquilo, siempre confié en su criterio.-

-En “Cintas Con Vos” priorizas lo analógico por sobre lo digital ¿Es algo que llevas también al día a día en tu vida, ese desapego de la tecnología y las redes sociales, por ejemplo?-

Hoy en día rechazar lo digital sería algo necio. De por sí grabo en la computadora. Soy una persona nostálgica, y lo analógico para mí representa eso. Por eso disfruto jugar con las cintas, o un juego de NES. Es un poco masoquista en un punto. No tengo especial apego a las redes sociales, no me fluye compartir todo lo que hago por esos canales, pero como casi todos hoy, tengo una maldita adicción al aparato ¿alguien lo niega? Además, al menos en Argentina, si no estás en Instagram, medio que no existís, es extraño. Quiero que la gente a la que le interesa se entere de los lanzamientos y fechas, y eso me mantiene en redes.-

María Pien en guitarra y voces, Ala Moro en percusión y voces, Rodo Ruiz Díaz en teclas, Melanie Williams en batería y Lucila Pivetta en bajo. Esta es la banda con la que Guli toca en vivo y va a seguir haciéndolo en el 2019. “Admiro mucho a todxs”, declara Bucich.

“Diviso en el horizonte un dueto con Jeff Lynne tipo Pimpinela”, acota con humor.

-Para conocerte un poco más ¿Cuál es, si existe, el artista que te cambió la vida y te motivó a hacer música?-

Absorbí muchísima música de chico, por mis viejos, y mi tío especialmente. Creo que mis primeros amores fueron The Beatles (siguen siendo el amor de mi vida), Genesis, Peter Gabriel, Yes. Discos de esas bandas fueron mi primer entrada, después más de púber fui por el punk, y luego el metal, que me enseñó muchísimo.-

Una de las colaboraciones a destacar dentro del disco es la de “Ansia” junto a Juan Ingaramo. Guli dice que “Con Juan tenemos la mejor”, que todo se dio de manera fluida y que el cordobés “la clavó al ángulo”.

-¿A quién le adjudicas tu pasión por el groove?-

Siempre amé las baterías, fue mi primer instrumento. Mi abuelo me llevaba a ver bocha de bandas de Jazz de chico, y armó vaquita familiar para comprarme mi primera batería para mi cumpleaños. Creo que ya viene desde ahí la cosa. Aunque la palabra groove, y el amor más por lo negro de forma consciente es bastante reciente. Toda la música afro de los 70 me llevó inevitablemente a la evolución del groove que se dio en la música de iglesia negra. D’Angelo y Prince diría que son las claves.-

Guli no se considera un obsesivo: “En mis discos dejo ir muchas cosas con pequeños errores a los que me acostumbro y aprendo a querer. No me suele emocionar tanto la música toda perfectita, está bien que la gente se equivoque. Si ves los proyectos abiertos de “Hanganga”, son un desastre, están desprolijos en su edición y disposición. No soy obsesivo, pero aprendí a ser organizado a la hora de grabar y producir para estos últimos trabajos. Me gustan las tomas enteras, cuanto menos pinchada mejor.”

-¿Qué es la música para vos?¿Encontrás emociones similares en alguna otra disciplina artística o hobbie?-

-La música para mí es crear, hace bien crear. A mí me emociona ver nacer nueva música que se rescata del aire, las melodías están flotando y uno las rescata y las baja. Me encantaría sólo poder hacer música y que eso alcance para llevar la vida en ese mundo, pero no quiero perder el foco en que es un momento de juego y catarsis para mí. Disfruto mucho de cultivar y cuidar plantas también, encuentro emociones similares en eso.-

Para conocer más a fondo a este artista, te invitamos a que disfrutes de nuestra playlist de Spotify: